jueves, 4 de agosto de 2011

AGOSTO, MES DE LA SOLIDARIDAD...



Decía el Papa Juan Pablo II: "son muchas en nuestro tiempo las necesidades que interpelan la sensibilidad cristiana, Nuestro mundo empieza el nuevo milenio cargado de las contradicciones de un crecimiento económico, cultural, tecnológico, que ofrece a pocos afortunados grandes posibilidades, dejando a millones y millones de personas no sólo al margn del progreso, sino también sujetas a condiciones de vida muy por debajo del mínimo requerido.
¿Cómo es posible que, en nuestro tiempo, haya todavía quien se muere de hambre, quien está condenado al analfabetismo, quien carece de la asistencia médica elemental, quien no tiene techo donde cobjarse?. El panorama de la pobreza puede extenderse indefinidamente si a las antiguas agregamos las nuevas pobrezas, que afectan a menudo a ambientes y grupos no carentes de recursos económicos, pero expuestos a la desesperación del sin sentido, a la insidia de la droga, al abandono en la edad avanzada o en la enfermedad, a la marginación, o a la discriminación social".


Esta reflexión, queridos amigos, es en base al mes que vivimos y las realidades que conocemos y encontramos a diario... hoy es el mes de la solidaridad, y aunque sabemos que la solidaridad debiese extenderse a lo largo de toda una vida de entrega para con el hermano, es posible que 30 días sean suficientes para sembrar la semilla del altruísmo en algunos corazones...
Los invitamos entonces, a participar de las canastas de recolección de alimentos no perecibles que se estarán reuniendo cada misa de este mes en la Parroquia Nuestra Señora de la Merced, donde cada esfuerzo suma junto a los demás un día de alegría para otros.
También debemos tener en cuenta que, a veces y en consideración de todas las formas de pobreza que existe, podemos brindar otras formas de solidaridad al necesitado, y estas no nos demandarán ni un sólo peso... ¿cuanto cuesta un oído atento a las historias de los demás?, ¿cuán grande es el regalo de recibir y compartir una palabra amable en una rutina egoista?
consideremos todas las posibilidades que tenemos, alguna de ellas nos regalará gran satisfacción y paz interior...

1 comentario:

  1. Es cierto que ser solidario no implica necesariamente meternos la mano al bolsillo... quizas debemos estar atentos a TODAS las otras formas de solidaridad, muchas veces más necesarias.

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